lunes, 18 de enero de 2016

UN DÍA CON MAMÁ (CAPÍTULO 5)

Me despierto...por unos instantes pienso que todo ha sido una pesadilla, que voy a dar un salto de mi cama y mi tío Bruce va a estar en la terraza, como siempre, entrenando, que me va a mirar con esa sonrisa con la que siempre me mira, y que yo voy a ir corriendo a sus brazos, para que me levante muy muy alto, y entonces daremos vueltas, muchas vueltas!

Hago un amago de dar un salto de mi cama, pero apenas puedo moverme, siento que la espalda me quema, me duele mucho y entonces....recuerdo.... vienen esas imágenes a mi cabeza, recuerdo los gritos....los golpes... siento la ira azotar  mi cuerpo...y nuevamente...siento el dolor.
Me vuelvo triste...

Mamá entra a nuestra habitación, recuerdo que dormíamos juntas, la primera habitación a la izquierda, nada más traspasar el segundo portón de cristal, yo dormía en la cama que estaba pegada a la ventana, mamá se sienta a un lado de la cama, me mira con cariño y a su vez...con pena.
Yo me dejo caer en sus brazos y empiezo a llorar, mamá no dice nada...simplemente está ahí, pocas veces está en casa, pocas veces está ahí, siempre dice que debe trabajar para ayudar a la abuela con los gastos, y para darme a mi de comer.

- Mimí mama hoy tiene el día libre, ¿ quieres que lo pasemos juntas fuera de aquí?
 ¿ te apetece hija?

Se me ilumina la cara y por unos segundos olvido el dolor de mi pequeño cuerpo

- Siiiiiiiiiiii mamiiiiiiiiiiii siiiiiiiiiii ¿dónde vamos? ¿ dónde?

Mamá se ríe a carcajadas, me encanta escuchar su risa.....la escucho tan pocas veces...

Me viste "de princesita" ahora...a mis 34 años recuerdo ese vestido y me llevo las manos a la cabeza!
Pero en esa época...me encantaba, me puso un precioso lazo en la cabeza y me preparo en la cocina el desayuno, mi vaso de leche con galletas, odiaba esas galletas, sabían horribles, pero si algo aprendí desde muy niña, es que, en casa, era mejor no protestar.

Tras terminar mi desayuno y mama tomarse su café con leche condensada, mamá odia la leche normal, coge su bolso negro y me da la mano, recuerdo que cada vez que salía de esa casa sentía como si me quitara de encima un peso gigantesco, no había miedo, no había que esconderse, no había dolor, solo disfrutar, respirar...
Paseamos por las calles del pueblo, mamá siempre ha sido muy muy guapa, no tan guapa como una princesa....mas bien como una reina! Mi reina...mi mami.... la más guapa de todas...

Pasamos por delante de una tienda de juguetes que tenía expuestos en la calle algunos de ellos, en aquella época era algo muy típico, "Juguetos" se llamaba! Recuerdo que había un peluche de un gorila vestido de sevillanas! Me volví loca en cuanto lo vi, hacías palmas con las manos y bailaba! Me entró esa risa nerviosa que tanto me daba cada vez que me emocionaba o me ponía nerviosa!

Mamá no podía parar de reír de verme, la chica que vigilaba esos juguetes me animaba a hacer palmas para que el muñeco siguiera bailando, también se reía muchísimo de verme!
Recuerdo ese día....como uno de los más felices de mi vida, puede que parezca una tontería, pero en ese momento...sentía que... no podía parar de reír, que deseaba que el tiempo se detuviera...por unos instantes...me sentía feliz....no podía ser más feliz... me sentía a salvo

Mamá me dio la mano para que continuáramos caminando, y yo me alejé de aquel puesto con la sonrisa todavía puesta, mientras caminaba junto a mamá, no recuerdo muy bien que hicimos después, pero si recuerdo que fue uno de los mejores días de mi infancia que yo recuerde, me sentía a salvo, disfrutaba de las calles del pueblo junto a mamá, y recuerdo que ella reía mucho cuando me veía feliz, pero yo pocas veces lo era....

Volvimos a casa y al entrar ya se escuchaban voces....la abuela y tío Bruce estaban volviendo a discutir como siempre, tío Bruce  bebe demasiado desde que volvió del servicio militar, y eso a ellas les asusta, a mi no .... podía llegar a casa totalmente ebrio, dando golpes y rompiendo puertas como hacía a menudo....sin ningún motivo, simplemente entraba por la puerta y lo hacía, yo lo observaba impasible, para mi...la violencia era algo normal, sentada en mi mecedora de madera, veía como... muchas veces... dejaba un reguero de sangre por todo el pasillo, pero a mi no me daba miedo, porque, a pesar de la violencia que emanaba de el....a mi jamás me puso la mano encima, de hecho creo que fue la única persona de mi familia que no lo hizo jamás, al contrario, me protegía, y yo a el de las acusaciones que injusta mente le hacían.
Afortunada mente...aquel día la cosa quedó en una simple discusión, y no pasó de ahí, tío Bruce vino hacia donde yo estaba y revolvió mi pelo con su mano, yo sonreí...ojala tío Bruce fuera mi papá...pensé en aquel momento.... yo no le tengo miedo...

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